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viernes, 11 de septiembre de 2009

Entre lo práctico y lo bello, me quedo con lo bello, en proporción cien a uno.

miércoles, 11 de junio de 2008

¿ES COOL O ES CURSI SER PRINCESA?

“Cuando yo uso una palabra –dijo Humpy Dumpty en un tono más bien ofendido- esa palabra significa exactamente lo que yo decido que signifique, ni más ni menos.
-La cuestión es –dijo Alicia-si puede usted hacer que las palabras signifiquen cosas tan distintas.
-La cuestión es –dijo Humpty Dumpty-quién ha de ser el amo, eso es todo.”


Ayer en un blog interesante leí “odiamos la palabra princesa” . Alguien había dicho princesa a su hija y la bloggera se defendió, como si hubiera sido un insulto. Veamos.
Antes de firmar la primera vez con ese título nobiliario, vi que había demasiadas en la blogósfera.. Tanto en ese momento como ayer, estuve tentada de quitarlo y dejar sólo el Letra. Más sofisticado, menos cursi.
Pero, sí lo hiciera, le estaría dando otra vez la razón a Sabina (y ya le di muchas veces la razón a Sabina) en que soy una cursi de closet.
Es que… la Diosa te guarde de la cursilería en el mundo bloggeril-literario-artístico-emergente-detergente de hoy.
Sabemos que, para evitar el bochornoso adjetivo, tenés que criticar Sex and the City y decir que estás absorta en el último de Murakami, y si podés hacerte demientras un posgradito en la Sorbona mejor, o, de última, en la Ibero, pero con libro cínico bajo el brazo y mirando al horizonte. (Ya nadie liga leyendo Marcela Serrano, el mundo se está acabando!) Si lo tuyo es la plástica, en cambio, puedes optar por exponer cucarachas aplastadas en frasquitos para mostrar la podredumbre de la sociedad.
Es la modernidad líquida y circunspecta. El deseo de coronitas de brillantes está fuera de lugar por más metafórico que sea.
Princesa Letra debe su nombre al personaje de un cuento infantil inédito. Capaz que la persona que tomó a mal el principado el único referente que tiene de las princesas es Walt Disney (y creció con la idea de que La Sirenita se llama Ariel ¿?). O tal vez sabe nomás de Di y Letizia por algún Hola de la estética. Tal vez lo que la irrita sea la pasividad histórica de estas muchachas en los cuentos de hadas, a la cual, of course, no adhiero.

Pero Princesa, significa, literalmente, la que ocupa el primer puesto. Y yo quiero. Eso. Aunque suene cursi, es parte de esta serie de conjuros para reescribir el mundo y que las palabras signifiquen lo que yo quiero que signifiquen. Así que salgo definitivamente del ropero, señoras y señores. Y no estoy sola en el mundo. En su blog hace un tiempo el valiente y admirado Xavier Velasco escribía:

"no podría por menos de reivindicar mi sagrado derecho a ejercer cuanta cursilería me resulte precisa, toda vez que el estricto e imperturbable cool no conduce sino a la frigidez y al tedio."
"...no es la convicción, sino la cobardía lo que motiva al cool a conservarse cool por sobre tentaciones, simpatías y presuntos anhelos. Una actitud a la postre ominosa para quien se ha propuesto incursionar en las artes, que de entrada condenan a la esterilidad a todo aquél que intenta someter a la obra para salvarle el pellejo a su nombre (...) Por lo demás, se sabe que quien mucho cuida la retaguardia nunca alcanza a rozar la vanguardia.
"
(El resto de su neta del planeta aquí)

Así que de ahora en adelante, capaz que te soy cursi, capaz que te escribo el Cuentos para leer sin rimmel de mi generación, y si me va bien y hago la plata de Corín Tellado mejor, porque todavía me tengo que comprar un viñedo y un avión.

miércoles, 2 de abril de 2008

DÍA HÁBIL

Diez en punto de la noche. ¿Qué hice de productivo? ¿He terminado los artículos encargados pendientes? ¿He encaminado mi vida hacia la organización necesaria?
Bueno,fui a la librería Alma Zen y me compré un libro sobre el mito de Psique y Eros que trae una guía sobre las pruebas que debe enfrentar el alma para complacer a Afrodita, muy útil -para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero-. Envié un paquete misterioso. Anduve en bici y en el camino me compré un helado de maracuyá. Regué las plantas, la albahaca se estaba secando.Llamé al sur a amiga M. para saber si había averiguado algo sobre el sentido de la vida y la dinámica de la pareja desde la última vez que hablamos (la semana pasada).
Intenté armar las estructuras de los 25 mil caracteres que debo a un par de medios, pero en lugar de eso bailé un rato, incluyendo las canciones "I m so excited" de las Pointed Sisters y "Strong Enough" de Cher y decidí que si alguna vez alguien corre un avión para que no me vaya o me declara-reitera su amor adelante de todos en la entrega de los Oscars o algo así, podría musicalizar con esta canción:



Soy un caso perdido.

martes, 12 de febrero de 2008

SHE COMES IN COLORS EVERYWHERE

Have you seen her all in gold
Like a queen in days of old
She shoots colors all around
Like a sunset going down
Have you seen the lady fairer

(Los Rolling, She´s like a rainbow)

Confesión de un placer culpable que solo una persona sabe. Me encanta el programa ¡No te lo pongas! Lo veo cada vez que puedo y nunca jamás estoy de acuerdo con lo que terminan recomendando. El otro día le tiraron a la basura a una chica de Miami un vestidito de flores igual a uno mío, e hicieron lo mismo con un pañuelo dorado también igual a uno mío, diciéndole:
-¿Y esto? ¡Miss Miami de la década de los 80!
Al final la dejaron toda hecha una señorita Gutierrez de falda gris, un clon wannabe ejecutivo, porque nadie toma en serio a una mujer de negocios si anda con cinturones de odalisca. Debe ser por eso que nunca gané dinero. Por suerte las escritoras nos podemos colgar cafeteras de las orejas y hacer collares largos con significado. ¿Podemos, no?
En The princessa, Machiavelli for women, Harriet Rubin habla de la ropa como arma de buen poder al revés de los grises manuales del buen vestir que andan por ahí: cuenta una junta con una ejecutiva que fue de sombrero y lentes oscuros: “J aprovechó la tensión de la sala con astucia, sin utilizar más que los símbolos que llevaba puestos…La volvieron conocida y misteriosa al mismo tiempo. Todas las demás personas que había en la habitación desaparecieron a la sombra de su presencia enorme, pero no agresiva. Sus palabras resultaron más atractivas por los símbolos, no verbales, centrados en su identidad. La forma en que llames la atención es un triunfo de las armas. Un traje Armani y un espléndido corte de pelo presentan a quien los lleva como un adorno. Así te conviertes en un objeto de primera clase. Pero las imágenes que cuentan tu historia (sean cuales fueren esas imágenes) son armas. Dice además: “…si acudes a una reunión vestida de blanco, liberas a tu oponente de su posición rígida o de su insistencia en sus propios planes. Los colores que suelen llevar las mujeres (gris, beige, tonos pastel) son colores de camuflaje: revelan el temor y la incertidumbre de las personas...”
Ah, el canon. Lo “in” y lo “out” está en todas partes y se mete en el mundo blog, el último reducto volátil, something like freedom. Que hay que bloggear esto y no lo otro. Que la nueva ola de la intimidad expuesta es narcisista, que no tenemos nada mejor que hacer, que no se debe postear largo ni ser cursi ni intenso ni.
Seguro Foucault dice algo al respecto pero no lo leí. A cambio tengo a Los Redonditos: Vamos a brillar, mi amor.

lunes, 4 de febrero de 2008

¿USTED SABE LO QUE ESTÁ HACIENDO SU TERAPEUTA EN ESTE MOMENTO?

(de regalo, clip milagroso de Terapia Breve, al final)

En Argentina, en el mundo editorial y tal vez en el mundo blogger es cool psiconalizarse. Los más cool incluso se medican con rivotryl.
"Lo vi en terapia" , "como dice Jung" son frases que se intercambian en cocteles y juntas mexicanas y sobremesas argentinas. Allá por el sur no sólo son todos directores técnicos, sino que también todos manejan con maestría el vocabulario psicoanalítico: "fálica", "narcisista","transferencia", enumera uno, "animus" afirma algún otro, alternativo.
Yo hice un tiempo análisis. Recuerdo mi primera vez:
- Tengo 20 años, no termine mi carrera, no tengo novio, no tengo casa propia, soy una fracasada.
Estaba agobiada, vivía en la parte de arriba de una casa que alquilaba una loca llena de gatos y que no dejaba "entrar hombres".
El dinero no alcanzaba para universidad más comidas, así que optaba por la primera. En ese momento me hizo bien, pero a la distancia veo que hubiera sido lo mismo usar la cuota en un bife de chorizo y algún vestido nuevo. Tenía más hambre que complejos y sin embargo iba, porque era el paradigma de Buenos Aires. Solucionar "esos problemitas" era parte de la convivencia con la mirada policía de un país -la misma que usa para catalogar cuerpos-, que vota lo que vota, etc.
Otra de mis "terapeutas", valgan las comillas, "corporal" -seguidora de las técnicas de Alexander Lowen- una vez se interpuso entre unos alfajores Milka -no me olvido más- que me traía el albañil, y yo. Yo no estaba a dieta, ni corría riesgo de coma diabético, tenía sobrepeso, poco, y no era mi causa de terapia, ni mi hora de terapia. Simplemente, creo, o ella se quería robar mis alfajores, o bien creia que era mejor que yo porque era flaca y su superioridad la habilitaba para confiscarme el vicio sin haber hecho antes trato alguno al respecto. Pero Towanda en sus años moza ganó, la enfrenté, me los devolvió, la dejé, no le pagué y me los comí.
Otra -esta vez de Flores de Bach- sí me hizo bien. Yo estaba intentando abandonar una relación conflictiva, ella no me juzgó y armó los frasquitos con calidez.
No creo que la terapia no sirva en ningún caso, pero creo que está llena de clichés que hacen perder tiempo y energía muy valiosos. Además pienso que en ciertas latitudes -y mentes- los métodos atrasan. Creo que la terapia debería encararse por metas puntuales en situaciones específicas y no en las nebulosas en las que la gente cool bienintencionada o no, la elige.
Richard Bandler, uno de los creadores de la Programación Neurolingüística dice:"parecía lógico descubrir lo que la psicologia ya había aprendido como piensa la gente. Pero, cuando me sumergí en la psicología, encontré que el campo consistía principalmente en una enorme cantidad de descripciones sobre cómo las personas andaban mal. Había unas pocas descripciones vagas de lo que significaba ser una persona "entera", "actualizada" o "integral", pero la mayoría eran descripciones acerca de cómo la gente se quebraba. El actual Manual Diagnóstico y Estadístico usado por psiquiatras y psicólogos posee más de 450 páginas de descripciones de cómo pueden derrumbarse, y ni una sola página que describa la salud."
Eso es lo que se dice un modelo de pensamiento único, el cristal de un sólo color -negro o gris, en este caso.
Para contrarrestar la onda, gente como Martin Seligman, creador de la psicología positiva, y autor de un libro estimulante: La auténtica felicidad (Punto de Lectura) propone estudiar las potencialidades de las personas, en lugar de las paranoias acostumbradas. Los ortodoxos lo critican y lo denigran como "autoayuda" -que de todas maneras no es, ya que se estudia "lo bueno" con el rigor científico necesario- pero si lo fuera ¿qué?. En ciertos círculos no se pueden largar las viejas pieles y se pierde el título de "inteligente" si en lugar de girar siempre en
pasado se mira el futuro desde un lugar de construcción positiva y posible. Tal vez por eso no sea esta tendencia aún popular pero ¿Cuando fue la última vez que, en el consultorio de su analista, quien lee pudo trazar un plan para sus deseos en lugar de recordar como su papá no fue a verlo cuando actuaba de soldadito?
Y yo, antes de empezar, o seguir en un diván, me haría más preguntas:
¿Qué -puntualmente-pretendo lograr con una terapia?
¿Estoy segura de que el terapeuta elegido, es capaz de generosidad de alma y empatía, que realmente DESEA que mejore? ¿Lo puedo vibrar? ¿Le da lo mismo? ¿Soy "la de las 5"?
¿Me ayuda a indagar y ver como lograr mis deseos profundos, a esclarecerlos, o más bien su método es meter el dedo en la llaga que me deja quebrada y llorando frente al que sigue a las 6?
¿Qué se gana con meter el dedo en la llaga? ¿Cuanto tiempo es el adecuado para hacerlo? ¿Cuanto tiempo es paja mental, cara e infértil?
¿Cuántas terapias hay? ¿Cual sería la mejor en este caso?
¿Hay algún libro que trate el tema que quiero solucionar con lucidez?
¿Quien de mis amig@s es el más adecuad@ para opinar sobre un problema?
Con el dinero que cuesta una terapia ¿podría construir-regalarme algo que diera un efecto similar? (como un fin de semana en donde haya sol, o la cama con él viendo Dr. House, con vino y conejitos de chocolate, o un mes de spinning, o todo Doris Lessing, o aprender algo relacionado con una meta)
¿Avanzo?
¿Alguna de todas mis amigas que hacen terapia,han mejorado notablemente en los puntos que deseaban? ¿Están igual -sin mala onda, pero con sinceridad-que hace un año, dos, tres?
El/la profesional en cuestión ¿Tiene cara de ladrón/a de Terrabusis, Fantoches o Jorgitos?

Para completar, acá va mi clip favorito de terapia breve. Hace milagros.

lunes, 14 de enero de 2008

Dígale no

Me niego rotundamente a la tendencia estética-dictadura de lo cool que promueve el cinismo como símbolo de inteligencia.
No les creo, muchach@s.

viernes, 14 de septiembre de 2007

Me llamo Carrie Bradshaw y asi me nació la conciencia

La gente como yo, que lee Hesse a los ocho años y no lo entiende pero bueno, lo lee, que cruza Colombia por tierra porque es valiente y que descubre a los 33 las bondades intercambiables del amor recíproco y el alaciado, tiene un problema serio. Como todos sabemos, para ser querid@s en esta vida, debemos alcanzar cierta postal-estereotipo de lo que creemos que esperan de nosotros, o lo que efectivamente esperan de nosotros. Por eso existen suficientes médicos y abogados y amas de casa abnegadas en el mundo. Y con lo que te piden ser, te piden -o nos pedimos-, también, no ser, determinada cosa.
El prejuicio se nos incrusta como una sanguijuela y podríamos no arrancarlo nunca.
A lo largo de mi vida, por ejemplo, se me ha sugerido no usar minifalda ni color violeta, no leer a Isabel Allende y , dado que nunca seré una chica de su casa, ni callada ni conformista ni suave ni barbie kundera, mejor que sea de la siguiente manera: cronista latinoamericana de temas profundos como guerrilla y narcotráfico, indigenista, izquierdista, sin éxito "capitalistamente hablando", de romances tumultosos y breves donde seré inalcanzable y admirada siempre a destiempo, abandonada, alternativa, melancólica, lúcida y freudiana.
Hay una densidad que debería tener, porque eso es lo que supuestamente me toca. Debo ocuparme de "cosas importantes".
Así, y para conformar a ese ojo de Gran Hermano que está afuera y finalmente adentro, a la sanguijuela, debo escribir más artículos sobre la injusticia social y menos sobre los conflictos de pareja y no podré confesar nunca que me gusta Shakira ni Alejandro Sanz.
No sólo las rubias cargan con el estigma de tontas, la gente de rulos que ama Cortázar tiene la obligación de no parecer frívola jamás.
Y resulta que estoy harta de sentir que debo dar explicaciones porque escribo en revistas femeninas, que se me da la regalada gana comprarme botas rojas, que si quiero leo y escribo autoayuda, que si quiero me quedo y que si no me voy, que tengo ganas de ser lo que siempre me dijeron que no iba a ser: hermosa y feliz.
Que no es lo mismo ser profundo que haberse caído adentro de un pozo, carajo, mierda.

viernes, 6 de julio de 2007

UNA LATA DE SARDINAS Y DOS RECUADROS

A veces, cuando te encargan un texto, se siente como si la tarea consistiera, de antemano, en un "relleno" de caracteres, 10 mil, 20 mil, un kilo, dos, multiprocesados electrodomésticamente, para pasar, de una edición a la otra, como pasan los días en los que no pasa nada. Como cuando el ama de casa moderna, desesperada ante la pregunta ¿Qué hacer de comer?, abre dos latas "y ya está" , el escritor, redactor o artífice del copy-paste ad-hoc, abre dos páginas, pone una palabra detrás de la otra con tanto hastío como eficiencia, y listo, un plato, un texto, la intrascendencia fast-text. Los medios se llenan de halagos al viejo new journalism pero les da pánico una nueva propuesta en presente y siguen casados con el sujeto, verbo y predicado, los títulos probados mil veces. Pocas excepciones hay. En una entrevista reciente de www.eblog.com.ar, el cronista-divo-genio Martín Caparrós, opina sobre los editores de medios gráficos -argentinos, pero aplica a México elevado al cuadrado:

“... trabajan para una especie que ellos han inventado que es muy paradojal y contradictoria, que es un lector que no lee. Ellos creen que los lectores no leen. Entonces, si un lector no lee, ¿qué carajo es? Porque un lector se define por ser alguien que lee. Un lector que no lee es como… qué se yo… una heladera que calienta."

¿Cuántas notas sobre los beneficios del vino tinto puede leer una persona en su vida? ¿Cuántas sobre "las chicas malas de Hollywood"? ¿Y si ponemos un negocio de fórmulas preescritas y las vendemos? Podría ser un software donde el artículo se escriba solo, total los cinco sentidos no hacen falta en este paradigma editorial. Para algunos, todavía, reinvidicar la forma puede resultar frívolo, erróneo, al fin y al cabo se trata sólo de "dar información", esa opinión-truco ascéptico y facilista. ¿Cuántas personas que hoy se dedican a editar aman verdaderamente las palabras? ¿Cúantas son capaces de discutir y entender que no es lo mismo decir "niño" que "pequeño" o que "chico"? ¿Cuántos editores corrigen "para bien" los textos, mejoran al escritor tironeando de sus capacidades, se toman el tiempo para ver para qué sirve, lo potencian? ¿Cuántos aceptan ideas nuevas?
Alguien dirá que existen ámbitos exclusivos para la crónica cool. Es cierto. Pero antes que un ghetto para leerse entre colegas una innovación real sería cambiar el text-chatarra en serie por el nutri-text artesanal, en todos los espacios posibles...

martes, 12 de junio de 2007

SUJETO, VERBO Y PREDICADO, (Parte uno)

Cuando era una adolescente aspiranta al periodismo, en esos días trabajosos de comer cerealitas y huevos robados al room mate de turno, cuando el futuro no había llegado, ni arrasado, mi profesor de taller, en TEA, me bajó de un hondazo. Yo tenía 18 años, una ingenuidad alimentada con comida orgánica y sin televisión en las Sierras de Córdoba, una fe ciega en los medios -algo así como que "prensa" era sinónimo de "verdad", y mucha mucha literatura encima. Ahora que lo pienso, me da vergüenza. Recuerdo que en una de las clases los alumnos fuimos a cubrir el velorio de Atahualpa Yupanqui en el Congreso, y yo redacté aplicadamente mi noticia, con la pirámide invertida que correspondía, la entregué, y estuvo "publicable". Lo que nunca supe, al momento de escribir-volvíamos corriendo de la calle a TEA, usábamos las Olivetti allí-es quien era este Atahualpa. No tenía ni la más recóndita idea. No era culpa mía, che, en casa se escuchaban Brian Eno y Krimson y mi mamá no lo dice, pero creo que para ella el folcklore es grasa. Yo descubrí a la Negra Sosa en el exilio. A lo que voy -y aprovecho para pedir perdón al indio poeta-es que mi nota, de todos modos, estuvo bien. Esa vez Guillermo, el profesor, no se dio cuenta. Pero en otra me hirió, y yo, inexperta, tomé una decisión que luego me costaría mucho rectificar. Me sigue costando. Resulta que, teníamos que elegir una palabra que nos hubiera resonado en ciertos seminarios. Elegí "revolución" y con ayuda bibliográfica, hablé de gatopardismo, de como se acomodaban las sociedades después para que todo siguiera igual y concluía -dada la educación casi hippie obtenida hasta el momento-que si la revolución no era "interna" es decir "moral" nada iba a cambiar, nunca. Recordemos que yo era un bebé. Guillermo me clavó esos ojos verdes que me causaban pánico y me dijo:
-Está excelentemente escrito, pero es una opinión y vos no sos nadie para escribir así. Si fueras Sábato, por ejemplo, estaría bien.
Volví a casa llorando en el colectivo, y decidí. Basta de Gabo, basta de poesía, basta de imaginación al poder, voy a ser la periodista más precisa de la historia. Voy a leer todos los diarios, escuchar todas las radios, mis textos tendrán una precisión quirúrgica, dios objetividad, tómame devota, ya no pecaré.
Amén. A veces Guillermo me preguntaba, sobre el texto ¿está para el diario, o está para Sudamericana-Planeta? y yo le sonreía, no, para el diario, por supuesto, soy una profesional.
Este señor me enseñó a trabajar en el quién-cómo-cuándo-dónde-etc. Aún cuando no tuviera que saber realmente quién era el quién de la nota en cuestión. Y me enseñó que para publicar opinión hay que ser "alguien", en lo posible, previamente publicado. Muchos años después -frente al pelotón del fusilamiento-una editora de la revista Cambio México me ordenaría, por motivos similares "escribe sujeto verbo y predicado", Y nada de subordinadas.
Mi intención -no por ingratitud, sino por la catarsis de transformación necesaria según insinuaciones de mi actual profesor de astrología-es demostrarles al Sr. Pirámide y la Sra. Oración Bimembre, que están equivocados. Con argumentos, of course.

(Continuará...)

lunes, 4 de junio de 2007

NO BARBIE KUNDERA

Ex editora, cool ella, con texto mío en mano, sacude la hoja como si estuviera llena de migas. “Tu tienes que pensar que escribes para Barbie Kundera”-indica. La revista femenina, no podía publicar mis líneas porque había citado a Borges y a Cortázar. Editora pidió algo "liviano", "fresco", "digerible". Tal vez no quería una columna, sino un yogurt.
Me imagino a B.K. , lectora de la insoportable levedad, pero a quien le resulta aún más insoportable la profundidad. Barbie K. va al gimnasio –que auspicia la revista- para “sentirse bien con ella misma” y por lo mismo puede, incluso, colocarse unas siliconas pero tamaño de mediano para abajo, esas “que caen en gota”, no las que apuntan al horizonte. Barbie K. es una mujer deseable, que sufre por un no se qué, y que encontrará en la revista femenina algunos apuntes para sentirse mejor. A veces verá algún libro de Osho, prenderá una vela. En la lista de prioridades B.K. estarán
Ser elegida por un hombre
Encontrar una crema reafirmante que sí sirva (en esto nos parecemos)
Contar los hidratos de carbono
Mantener arriba la “llama de la pasión”
Aprender a distribuir el rimmel
Ser feliz pero
por la vía corta, con la ayuda de algún manual-receta-fórmula-liviana-fresca y digerible.
Barbie K. es quien el ¿80? por ciento de editores de revistas femeninas piensan que son las lectoras femeninas. Dichos editores jamás han pensado en innovar ni en temas ni estilo de escritura y tienen una extraña compulsión por los signos de admiración. ¡Sedúcelo! ¡adelgaza! Supongo que enfatizan por si Barbie no entiende. No hay forma de convencerlos de que dejen de agregar dichos signos a mis propios artículos. Las necesidades de Barbie están primero y son siempre las mismas –si no, es difícil entender porque todas las publicaciones siguen idéntica línea. Barbie podrá recuperar la silueta, "atrapar" a los hombres, elegir accesorios, atraída por los signos mencionados y siguiendo el atajo de los recuadros con “tips” . No necesita mucho más.
Por el contrario, Barbie nunca llorará sin saber la razón, ni se hará preguntas existenciales, ni querrá cosas ¿contradictorias? como el amor-fusión y el vuelo fecundo pero independiente. Nunca se le disolverá el cerebro arañando los sentidos de la vida, nunca dejará de saber por donde empezar el camino que se hace al andar. (Ella no se mueve, está en una vitrina). No piensa jamás en abstracto y no exige la belleza del lenguaje. Menos aún, Barbie no irá nunca por el conocimiento como fin último, ni ansiará una conexión conciente con la totalidad. Barbie no ahondará en las heridas que causa la cultura y no se enterará de lo que significa la palabra paradigma.
La verdad, yo creo que Barbie no existe. Es como el traje del emperador. Creo que los mediocres quieren crearla, delimitarla, moldearla. Darle "juguetitos" para que se entretenga. Y más allá de que los temas mundanos que exponen los medios pueden ser divertidos y/o interesantes como punto de partida, hace mucho, mucho tiempo que se quedan cortos. Que se entienda, no estoy en contra de la frivolidad, sino de la boludez atómica, el discurso ultradigerido, el facilismo, el relleno.
Este espacio existe, entonces, entre otras cosas, porque no creo en Barbie y porque sin creer en ella, seguir escribiendo como-para-ella en las revistas me fuerza al brote psicótico. ¿Hola? ¿Mundo? ¿Soy muy ilusa?

jueves, 31 de mayo de 2007

Cuando comenzamos a nacer

Dado que el horóscopo dijo "Cualquier cosa que haga o empiece hoy, llevará el sello de su individualidad más que cualquier otra característica", elijo que nazca este experimento: Una investigación exis-sentimental, que será, al mismo tiempo:
El diario de una dicotomía
Un intento de matar la teoría de que solo la ficción es perfecta
Una vivisección del eterno femenino salvaje
Una novela "intimista"
Un "hacer algo" en "ese" sentido
Un ritual
Un éxito

He dicho